Anne Igartiburu se emociona al recordar el fallecimiento de su madre cuando tenía 17 años



No hay día que no la eche de menos. Es lo más normal del mundo, aunque haga ya tanto tiempo. Cuando tenía 17 años Anne Igartiburu se quedó huérfana debido al repentino fallecimiento de su madre. Ahora, con 51, cuando la recuerda, lo hace con los suficientes detalles para que todos puedan entender qué significó para ella el tiempo juntas (y su larga ausencia).

La presentadora vasca ha acudido al paltó de Un año de tu vida, junto a Toñi Moreno, para repasar su biografía. Y a pesar de que la mayoría de espectadores, al verla cada día en TVE, piensa que quizá la conoce, lo cierto es que para ella ni siquiera el trabajo es lo primero, sino su familia. En especial, claro, sus tres hijos, Noa, Carmen y Nicolás, y su marido, Pablo Heras Casado, granadino.

“Fui a entrevistarle y fue un lujazo entrevistar a un pedazo de artista como ese. Es una suerte vivir al lado de alguien comprometido con el arte. Además, es muy guapo”, ha dicho sobre su esposo, del que ha dicho que “le echó dos narices” porque se encontró “con una mujer que estaba a punto de recibir a su segundo hijo” y “hay que tener valor”.

Se refiere a su propia familia, dado que ella y su anterior pareja, Igor Yebra, tenían una hija adoptada en India en 2004; más tarde ella sola, en 2013, adoptó a Carmen, que tenía dos años, en Vietnam; y, cuando entró Pablo en su vida, con el nacimiento de Nicolás, se convirtieron en “un cúmulo de gente que se ama, que se quiere”, lo que le hace recordar a su madre.

“Las madres en Euskadi y en Andalucía somos el eje de la sociedad, de la cultura, el motor de la familia. Mi madre ha sido un referente porque, como era muy joven, la idealizas más. Era maestra de escuela y lo dejó todo por amor”, ha contado, al tiempo que siente que había una conexión especial entre ella y la ciudad de La Alhambra: “Era muy amante de la literatura y de Lorca en concreto”.

La conductora de Corazón ha comentado cómo fue aquella historia de amor entre sus padres. “Mi madre pasaba los veranos en el pueblo de mi padre. Se conocieron con 15 años y se casaron con 20. Ella lo dejó todo. Dejó Bilbao y se fue con mi padre al pueblo, un pueblito chiquitito de 7.000 habitantes. Era una mujer muy comprometida con la cultura”, ha desvelado.

Asimismo, ha recordado cómo fue aquel accidente de helicóptero en el que falleció trágicamente cuando su hija contaba con 17 años. “Ella era voluntaria con Protección Civil en el País Vasco. Iban en helicóptero y ocurrió rescatando a un niño que nunca apareció”, ha relatado.

“Estaba en Estados Unidos, acababa de llegar y, a los 4 días de llegar, tuvo el accidente. En ese helicóptero iba más gente”, ha recordado visiblemente afectada Igartiburu, que reconoce que tras aquello tocaron “momentos complicados en la adolescencia” ya que fue ella quien se encargó de “llevar la casa adelante”.

Incluso ha habido momentos en los que ha necesitado pararse para recordar quién fue su madre. “Recuerdo estar haciendo la lista de bodas y poner solo el nombre de mi padre. La echas de menos cuando tienes un bebé, cuando aceptas un puesto de trabajo, sabes si has elegido a la pareja adecuada, pero eso te hace ser prudente y sentir que hay alguien que te acompaña en el camino”, ha afirmado.

Para la vizcaína, “lo que merece la pena es hacer algo por los demás”, de ahí que busque que todo el mundo le dé su justo valor “a las pequeñas cosas” como “la salud o un abrazo”. “Por eso los últimos meses invito a la gente a que haga algo por los demás porque es una manera de darle sentido a tu vida”, ha añadido.

“La vida nos tiene que dar un zasca para que nos demos cuenta de lo que importa”, ha opinado, así como cree que, en el caso del coronavirus, ha sido suficiente y pronto podremos de nuevo disfrutar: “Celebraremos que estamos más cerca de dejar esta pandemia que ha dejado familias solas y a gente sin trabajo. Si aprendemos, porque íbamos muy rápido. Ahora podemos parar y darnos cuenta de que hay cosas más importantes, como la familia”.