Los reyes de Holanda, Máxima y Guillermo, regresan de sus polémicas vacaciones debido a las duras críticas



Se podría decir que a quién se le ocurre, pero también que de sabios es rectificar. Porque en mitad de una pandemia que afecta de forma global que, debido a tu posición privilegiada, te marches de vacaciones quizá no sea bien visto, pero si encima eres Guillermo Alejandro, rey de Holanda, está claro que solo has abierto la caja de los truenos (y de las críticas).

El monarca y su esposa, Máxima Zorreguieta (ahora Máxima de los Países Bajos), junto a sus tres hijas, Amalia, Alejandra y Ariadna, nacidas en 2003, 2005 y 2007, respectivamente, decidieron recientemente que en mitad de las restricciones de toda la población y pese a las recomendaciones de las autoridades sanitarias, era el momento de marcharse de relax.

Y además lo hicieron a Grecia, a una espectacular residencia de 4,5 millones de euros que tienen en Kranidi y que fue asimismo objeto de polémica en 2012 al no ser bien recibida por activistas y población local, que denunciaron la construcción de un muelle y de puertos privados, que arrojasen peñascos a la playa con el fin de impedir el paso a otras personas y la construcción según ellos ilegal de una casa para sus guardaespaldas. El gobierno helénico autorizó sin embargo las obras.

Este viaje, sin embargo, ha desatado por supuesto la ira de los holandeses y, por ello mismo, de la prensa nacional, que ha dado altavoz a estas quejas. Debido a la presión ejercida por tantas voces en contra, finalmente, han tenido que regresar con la mayor celeridad posible.

“Cancelamos nuestras vacaciones. Hemos vista la reacción de nuestros compatriotas a través de la prensa. Y ha sido tan intensa que nos ha afectado”, reza el comunicado de la casa real holandesa en el que anunciaban su vuelta al país, cuyo gobierno, para más inri, acababa de decretar un par de días antes un confinamiento parcial, pidiendo con ello a la población que viajara o se desplazara lo menos posible. 

“No queremos que exista ninguna duda al respecto: para mantener controlado al Covid-19 es necesario que se sigan todas las medidas. La polémica generada por nuestras vacaciones no contribuye a eso”. Un día después del comunicado, la familia real holandesa al completo subió a un avión comercial que les ha llevado de vuelta a La Haya.

Lo curioso del caso es que es la segunda vez en menos de tres meses que la casa real de los Países Bajos tiene que pedir disculpas públicas por algo relacionado con el coronavirus y con Grecia, pues hay que remontarse solo a agosto.

En ese momento, tanto Máxima como Guillermo fueron fotografiados sin mascarilla protectora y sin guardar la distancia de seguridad mientras entablaban una conversación con el dueño de un restaurante en Milos, una isla del mar Egeo que visitaron en su yate.