de parias a creadoras de tendencias



Desde el principio, los humanos hemos estado fuertemente ligados a los dioses, la magia y, por supuesto, las brujas. La influencia de las religiones como el cristianismo inició una persecución hacia aquellas mujeres que, entre otras cosas, no se dejaban subyugar por los hombres, asociándolas por eso con el mismísimo diablo.

Según el Malleus Maleficarum, las mujeres eran las culpables de todos los males que asolasen la localidad, ya que eran “más propensas a ser tentada por el diablo”, de ahí que la gran mayoría de los actos de brujería estuviesen cometidos por estos seres de “lengua mentirosa y ligera”, a los que no se puede dejar solos dado que “una mujer que piensa sola, piensa mal”, siendo” un defecto natural en ellas no querer ser gobernadas”. Incluso uno de los delitos de los que se las podía acusar era causar la impotencia en el hombre, ya que un hombre estando con una mujer tuviese ese problema, era una prueba de que ella era una bruja.

Grabado de brujas ‘Linda maestra’, de Goya.GOYA

También eran consideradas brujas aquellas mujeres con conocimientos curativos debido a que según la iglesia cristiana, sólo Dios era capaz de curar el cuerpo y el alma, siendo perseguidas por ello.

Al estar asociadas con el diablo, las brujas eran representadas como mujeres viejas (ya que toda mujer que no se hubiese casado o fuera viuda podía ser una bruja) y feas (debido a que lo hermoso solo podía ser obra de Dios y ellas lo habían abandonado). Esta idea se ha mantenido tan arraigada en el imaginario popular que incluso en las primeras películas de Disney se representa a las brujas con este aspecto. Tampoco nos podemos olvidar de la bruja de El mago de Oz.

Sin embargo, gracias a la literatura y Hollywood con la figura de la femme fatale, las brujas comenzaron a tener otro aspecto mucho más moderno y sexualizado que respondía a los cánones de la época, como Veronica Lake en la película Me casé con una bruja o Kim Novak en Me enamore de una bruja.

Con el feminismo de la segunda ola se comenzó a ver la realidad de las brujas y el porqué de su persecución, convirtiéndolas en un icono de la lucha feminista, naciendo así la frase “somos las nietas de las brujas que no pudisteis quemar”.

A mediados del siglo XX la moda y el ocultismo comienzan a ir de la mano, y los diseñadores comienzan a crear colecciones inspiradas en esta temática, y como no, en las brujas.

Desfile de Yves Saint Laurent con las brujas como protagonistas.VOGUE/YOUTUBE

Durante los 90 y los 2000 la fiebre de las brujas se disparó gracias a series como Embrujadas o Sabrina, cosas de brujas, donde se presentaba a estas hechiceras como mujeres normales, sin caer en la iconografía clásica del gorro y el vestido negro, luciendo la moda que se llevaba en aquella época.

Imagen de ‘Sabrina, cosas de brujas’.VIACOM PRODUCTIONS

No fue hasta el 2014 que no volvimos a ver a las brujas siniestras y crueles, aunque esta vez más sexualizadas. American Horror Story: Coven nos trajo una nueva tendencia que evolucionaba del gótico de una manera mucho más chic y ponible. El witchy style se apoderaba de las calles con sombreros de ala negros, vestidos con un aire naive y looks total black muy estilosos con un aire boho chic.

Las redes sociales como Tumblr se llenaron de conjuntos inspirados en la serie, unos siendo recreaciones de lo que llevaban las protagonistas y otros tomando su estética como referencia, siendo todo un éxito.

Imagen de ‘American Horror Story’.FX

La última bruja en aterrizan en nuestros armarios ha sido Sabrina Spellman de la aclamada serie de Netflix. Con una estética más oscura que su antecesora de los 90, la nueva adaptación trajo nuevas tendencias que no pararon de verse en el street style.

Las diademas, el encaje, los vestidos lenceros o los abrigos rojos ocuparon los estantes de todas las tiendas. La serie trajo una tendencia inesperada, y es que los cuellos bobos o de Peter Pan fueron de lo más demandado, olvidando los escotes y la imagen hipersexualizada que tenían las brujas hasta ese momento.

Sabrina poniendo como tendencia los vestidos lenceros.NETFLIX

Finalmente, esta serie también causó una gran influencia en el mundo del maquillaje, llegando la marca de maquillaje Nyx a sacar una línea de sombras de ojos y labiales inspirada en ella. 

Colección de Nyx inspirada en ‘Las escalofriantes aventuras de Sabrina’.NYX